jueves, 22 de noviembre de 2012

El Precio Justo



Pero ese alto precio era el estipulado antes de la reforma laboral. Ahora, la multa consiste en entregar al afectado una etiqueta de Anís del Mono, una peonza y un Sugus.

Que la vida de un asalariado costara 360€ era la prueba más evidente del abuso de poder de la clase trabajadora. La razón por la que el país se encontraba en el abismo.

Diario Información, 2011 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Hacia la luz



Una canción de la Habitación Roja que me encanta. Cris, Olgui, Mar y yo, después de un fin de semana mágico en Altea, devanándonos los sesos por sacarle un significado. La belleza del debate, de la libre interpretación de una obra. De los amig@s que todavía tienen ganas de hablar en los viajes de regreso.

 Sería 2010, celebrábamos el cumple de Olgui. Ay, mis niñas. Os quiero.

miércoles, 24 de octubre de 2012

La princesa, ciega a porros


La infanta Disney se queda sin el blanquico de los ojos de tanto darle al canuto el último finde. El príncipe Harry, indignado porque 'lo pillamos a pachas y no vi ni ésta'.

 Lavapiés, Escaparate de la tienda 'Choni Hogar'. Madrid 2012.

jueves, 18 de octubre de 2012

Embriáguense

 
Hay que estar ebrio siempre. 
Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. 
Para no sentir el horrible peso del Tiempo 
que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra,
hay que embriagarse sin descanso.

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. 
Pero embriáguense.

Y si a veces, 
sobre las gradas de un palacio, 
sobre la verde hierba de una zanja, 
en la soledad huraña de su cuarto, 
la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan,
pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, 
a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, 
pregúntenle qué hora es;

Y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:
“¡Es hora de embriagarse!
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo,
¡embriáguense, embriáguense sin cesar!
De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.

Charles Baudelaire

jueves, 11 de octubre de 2012

viernes, 5 de octubre de 2012

Impacto catódico



Un día quedo con Olga para intercambiar sueños, secretos y anhelos a la luz de las velas, que es como la gente que se quiere confiesa sus sueños, secretos y anhelos, y otro me la cruzo en los pasillos de la tele. Nos saludamos rápido y con amor, como si nos acabáramos de ver o nos hubiéramos despertado juntos. Nos abrazamos entre todo ese trajín que hay en las teles, también en las locales, y el gesto pasa discreto entre la gente.

Yo acabo de terminar mi sección, ella va a hacer la suya. Lleva un vestido azul, pero la noticia no es el azul, es el vestido. Lo son también sus nervios: no todos los días se entrevista a un poeta. Creo que no me he despedido de ella, ya está en plató. La estoy viendo en los monitores de realización, guapísima, cambiando los nervios por palabras y sonrisas. Ésa es mi niña.

Horas después se emite el programa. Primero sale mi bloque, después el suyo. Y ahí nos tienen: dos tercios del programa de hoy lo hacen los conquistadores de la presa de Tibi, primero el uno, luego el otro. Entonces caigo en la cuenta: nadie de los que nos está viendo lo sabe. Nadie sabe que esos dos colaboradores de televisión, que no se han cruzado en pantalla, suelen intercambiar sueños, secretos y anhelos a la luz de las velas.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Naming

Un bar que se llama 'Cafetería':


El nombre de éste, 'Churrería':


Hay que ir al grano. Sin rodeos ni alardes de diseño, joder. Malditos publicistas sacacuartos.


Barrio de San Blas. Alicante 2011.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

La paloma de la plaf

¡Plaf!

(La calle habló el 25-S, y tiene un terrible mensaje para gobierno y policía)

Idea: Alicia H.
Alicante, junio 2012

martes, 11 de septiembre de 2012

Dime


Dime,
Si con nuestros índices eclipsamos lunas,
en las noches de verano junto al mar.

Si acariciando tu pelo podemos
oír las olas que ya no vemos
porque es invierno.

Si hasta en los techos,
que siempre dibujan el final,
somos capaces de ver estrellas.

Dime,
Cómo no voy a echarte de menos.
A quererte de más.

Foto: E. Bones.

martes, 4 de septiembre de 2012

Bukowski



Por fin estoy conociendo a Charles Bukowski. Me lo mencionaron este fin de semana dos personas distintas, en dos contextos diferentes, por dos motivos parecidos. El documental Born into this me ha acercado a su figura. Inmediatamente después he empezado a leer su poesía. He sentido por él asco y pena, admiración y repulsa, amor y odio. Todo lo que es necesario en un observador atento para considerar a un artista un genio. Me ha entusiasmado, me ha roto los huesos, me ha partido en dos. 

Ahora mismo salgo de esta casa disparado, a comprar la novela La senda del perdedor y alguna antología poética. Está pendiente Roberto Bolaño (que también me cautivó a través de un documental). Lo mismo nos damos un pinche lujito con 2666 o Los detectives salvajes

El corazón que ríe, de Charles Bukowski. 
(Recitada aquí magníficamente por Tom Waits)

Tu vida es tu vida
no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión
mantente alerta
hay salidas
hay una luz en algún lugar
puede que no sea mucha luz pero
vence a la oscuridad
mantente alerta
los dioses te ofrecerán oportunidades
conócelas
tómalas
no puedes vencer a la muerte pero
puedes vencer a la muerte en la vida, a veces
y mientras más a menudo aprendas a hacerlo
más luz habrá
tu vida es tu vida
conócela mientras la tengas
tú eres maravilloso
los dioses esperan para deleitarse
en ti.

domingo, 4 de marzo de 2012

El pescador


Un poderoso ejecutivo se tomó unas vacaciones, las primeras en quince años. Estaba paseando por un muelle de un pequeño pueblo cuando un pescador de atunes atracó su barca. Mientras el pescador amarraba la barca al muelle, el ejecutivo le felicitó por el tamaño y la calidad de su captura.

-¿Cuanto ha tardado en que picara ese pez? -le preguntó.
-No mucho, -contestó el pescador.
-¿Por qué no se ha quedado más rato pescando?
-Ya tengo bastante para cubrir las necesidades de mi familia -respondió el pescador.
-Pero, ¿qué hace usted el resto del día?
-Me levanto tarde, pesco un rato, juego con mis hijos, hago la siesta con mi mujer y, al atardecer, paseo por el pueblo, tomo un vino y toco la guitarra con mis amigos. Tengo una vida muy activa, muy ajetreada.

El ejecutivo se quedó de piedra.

-Tengo un MBA en Harvard y podría ayudarle. Tendría que dedicar más tiempo a la pesca. Con lo que recaudara, podría comprarse una barca de mayor tamaño. Con esa barca podría capturar más peces, que luego podría vender para comprar más barcas. Al final tendría toda una flotilla. En lugar de vender su pescado a un intermediario podría venderlo directamente a los consumidores, y eso mejoraría sus márgenes. Podría terminar abriendo su propia fábrica y así controlaría producto, el procesamiento y la distribución. Claro que entonces tendría que dejar el pueblo y mudarse a la ciudad para poder dirigir la expansión de su empresa.

El pescador se quedó en silencio y luego preguntó.
-¿Cuanto tardaría en hacer todo eso?
-Quince o veinte años. Veinticinco a lo sumo
-¿Y luego?
El ejecutivo soltó una carcajada.
-Eso es lo mejor. Cuando fuera el momento, podría salir a bolsa y vender todas sus acciones. Ganaría millones.
-¿Millones? ¿Qué haría entonces?
El ejecutivo reflexionó.
-Podría jubilarse, levantarsse tarde, pescar un rato, hacer la siesta con su mujer, y al atardecer, pasear por el pueblo, tomar un vino y tocar la guitarra con sus amigos.

El ejecutivo, de pronto, sacudió la cabeza y se despidió del pescador. Al término de sus vacaciones, entregó la dimisión en su empresa.

Josh Kaufman.

viernes, 2 de marzo de 2012

Te odio



Llevo toda la tarde solo, en casa. Echaba mucho de menos fabricar horas muertas con piel de roble. Dejarme acompañar por tenues acordes, con el humo de estos cigarros disfrazado de capa invernal. El café primero y la cerveza después como invitados. La nada con sombrero sonriéndome desde el sofá. Mi guitarra enmohecida suplicando que la abandone a su suerte para no ser violada por mis dedos, que se sirven de mi falta de pericia para pervertir otra inocente canción.

Gritar 'Te odio' tan dulce reivindica la belleza de la contradicción. La idea del videoclip no por manida deja de ser estremecedora: dos personas unidas por una historia de (des)amor que, estando tan cerca, no llegan a tocarse. No pueden, son incapaces y no importa por qué. Mueren embadurnados de una extrema pobreza. Cuando pronunciamos 'Te odio', en realidad susurramos 'Te quiero pero me fallas'. 'Te quise pero me fallaste'. Y eso es todo.